Líquido roto

25.07.2021

Jan Queretz

Poesía

Si a quien he juzgado me ha juzgado,

si a quien decidí robar ha importunado el sacrificio,

que sea solo un segundo de amor el temblor y la forma,

a quien deba terminar -en un rincón de siempre lucha- el silencio de la confianza.


Hijo, aquí están estas manos para que cantes. Y estos ríos acalambrados.

Como de sures feroces y cansancios de huesos simientes.

No temas: dentro de cien siglos el viento caerá del cielo a las ocho de la mañana.

Se estrellará contra la tierra. Y será líquido roto. Alcatraz de transparencia.

Ola íntima, botella de doble pico, uva por fin asesinada.

Estarás allí para preguntarle, a los pedazos, por mi esperanza irreal.

Si el pasado de la salvación aún duele.

Te dedico esta advertencia como la daga que mató al hijo del cabrero.


Si a quien he besado me ha besado,

si a quien decidí huir ha juzgado en el lodo metafísico,

que sea solo hogar de amor la máscara sin facciones,

a quien deba quemar la lluvia -en toda la inacción propuesta- la confianza en el silencio.