Poesía de Alexander Rivadeneira
después de escribir mucho
encontré nada
una tibia resignación al viento del verano
sin ladrillos, sillas de plástico sobre cemento
pulsión de muchas cosas
hasta ver el helado derretirse en la sombra
mirá, ahí hay una vaquita de san antonio
no la aplastes
tu vida ya es demasiado dura
*
qué espero de mi padre:
(es una lista verdadera, no real:)
a veces pienso en lo probable, lo que nunca fue
quizá soy inocente todavía
y la guerra se presenta como una fiebre lejana
no espero nada
pero soy un niño que creció
soy ese niño todavía
un poco de egoísmo
sano egoísmo
qué espero de mi madre:
tampoco le propongo nada
su cara en el perfil de un espejo
un día que los vecinos dejaron de gritarse
el secreto develado, cristalizado en una
banana dentro del freezer
qué espero de mí?
todo lo posible
una verdadera tiranía
del amor
qué yugo más
precioso
qué espero del mundo?
hay quienes no pueden contestar
yo sí
espero del mundo
su magnetismo salvaje
y hundirme
hundirme
hundirme
*
mi hermano se va
se va se va
se está yendo mi hermano
se fue
se hizo espuma en los ojos
se ha convertido en un militante de los poderes invisibles
hace un momento estaba aquí, probándose camisas
preparado para ir a servir tragos…