Poesía de Jésica Szyszlican
Manifiesto
vos creés que la naturaleza me alcanza
un simple atardecer
para inspirarme
imaginás al verme distraída ante el paisaje
que mi mente compone versos sobre el cielo
pero yo necesito el corazón
clavándose detrás
como dos agujas de sangre
teje con clamores sus palabras
por ejemplo
cuando un pájaro carpintero se cruza volando
y lo señalás para que yo también lo vea
pienso qué suerte la de tenernos
en este punto exacto
después de tanto camino por separado y junto
arriba de las sierras trepamos las rocas
mis manos se congelan hasta doler
pero cuando nos damos ese beso caliente
entre nuestras lenguas nace un hilo
baba de corazón lava de corazón
hierve
todo el resto del planeta se enfría hasta apagarse…
Otro mapa
la resolana nubla la tarde de domingo
de casualidad pasamos por una calle
donde se agitan
cenizas de recuerdo
una noche
hace seis años
un tipo en una moto se subió a la vereda
se puso a mi lado
yo iba distraída
y una garra agria
me apretó el culo
dejó una esquina dibujada por mi grito
en el mapa de mis miedos
«vamos a hacer un ritual», me decís
un exorcismo de la violencia
me llevás de la mano…