Las dos muertes
ESCENA ÚNICA
Establo en medio del campo. Amanecer. Un caballo está echado. Respira con dificultad. Un paisano entra. Lleva una escopeta apoyada en el hombro.
PAISANO No quise venir de noche.
Preferí esperar a que aclarara.
(Pausa).
Así se ve mejor.
CABALLO La luz no cambia el dolor.
PAISANO No.
Pero cambia la decisión.
(Silencio. Se acerca un poco más).
PAISANO Hoy pensaba matarte.
CABALLO Lo sé.
PAISANO No por crueldad.
Porque ya no caminás bien.
CABALLO Todavía camino.
PAISANO Cada vez menos.
CABALLO ¿Y después?
PAISANO Después pensaba matarme yo.
(Silencio largo. Resuena el viento).
CABALLO ¿En ese orden?
PAISANO Sí. Pude dejar que te murieras de hambre. Sí…
CABALLO ¿Para no dejar cosas pendientes?
PAISANO Para no dejar testigos.
CABALLO Eso es pensar demasiado.
PAISANO Eso es lo único que hago.
(Se sienta en el suelo, cansado. Ve la escopeta)
PAISANO Anoche cargué la escopeta dos veces.
La descargué dos veces.
CABALLO Eso no lo hacés sin motivo.
PAISANO Lo hago porque puedo.
(Pausa).
Y porque no quiero seguir.
CABALLO ¿Desde cuándo?
PAISANO Desde siempre.
Pero antes no sabía ponerle nombre.
(El caballo intenta incorporarse. Falla).
CABALLO El cuerpo se rinde antes que la cabeza.
PAISANO En mí fue al revés.
(Silencio).
Pensé que hoy iba a ser un día limpio…