Sesgados
Cruzan
de palmo a palmo
flechas
y el cielo se parte en dos
los girones se desploman
en el pastizal
donde los ojos
y
el sigilo
del yaguareté
hacen temblar las cáscaras de los espinillos
cuando afila las uñas
y
ruge
frente a
aquellos girones
que envuelven
sus huesos
intentando camuflarse en el pelaje