Poesía de Raúl Alonso
hombres comunes
Tan de vez en cuando
te sube la eternidad a los huesos
/ cuando el cuerpo arde
y se abre como un relámpago
o cuando te eligen en la oficina
y subís un escalón hacia la nada /
la memoria
es un lápiz indócil
que dibuja lo que quiere
lo que duele
lo que falta
pero un día
el lápiz se te pierde
no está en la mesa
ni en los bolsillos del pasado
lo buscás
te rompés en la búsqueda
te trastornás en tu ceguera
y después
te olvidás
como una lluvia
ya no sabés
que sos un hombre cualquiera
los orgasmos
no son tuyos
los crea dios
en voz baja
y los ascensos
son papeles
respirando polvo.