Poesía de Carla Tarelli
Nada tiene el pájaro
que en esa frágil
rama de los días
canta junto a mi ventana
lo observo lo escucho lo siento
construye su estar
con sólidas intenciones
de seguir cantando
imprime melodías a todo color
con su instrumento incluye e intuye
ocaso y auge es su paleta
ama lo que ama
tan singular
revierte el óxido insensible
conmueve e incomoda
a quien tenga un cuerpo.
En el umbral del día
la última gota de rocío lo despabila
de su sueño:
ser pez en el agua, nada
tiene ese pájaro
y el mundo es mejor cuando él está.