Eventos geológicos de la escritura
Igual que la escritura, la naturaleza se propaga entre el vacío porque le tiene terror. El hueso roto forma callo inundándose de tejido en cuanto se rompe, y la selva tiende a cubrir de manigua cualquier espacio disponible, incluso si eso implica descomponer y reclamar las ruinas para pelechar sobre ellas. El llamado terror de la página en blanco no expresa otra cosa que este mismo principio: la necesidad que tenemos de inundar su vacío con la profusa maleza del lenguaje. Lo que se cifra en su signo es, mientras tanto, también eso: las infinitas incertidumbres y puntos de contacto que, como organismos vivos, surgen entre escritura y naturaleza.
***
Ensamblar líneas pertenecientes a eras distintas de la escritura y ponerlas a convivir en la cronología de una misma página es lo que provoca la fuerza telúrica de un texto, un proceso similar al de leer la discontinuidad sedimentaria de las piedras para identificar los intervalos inconmensurablemente largos de la tierra. En la medida en que uno de los principales objetivos de la geología moderna es el de rastrear y darle sentido a los acontecimientos remotos, me parece que sus observaciones distribuyen una serie de reflexiones aplicables a la escritura, en tanto el oficio implica la revisión de archivos antiguos que se enfrentan al presente tectónico del lenguaje para formar un manuscrito nuevo. Las últimas páginas de El asedio animal, por ejemplo, pertenecen a una novela que nunca publiqué, pero cuyas líneas están más emparentadas con el lenguaje tardío que logré en esa novela siguiente, y que al insertarse generaron una anomalía necesaria en la historia de ese texto nuevo. Al asomarse a ellas, cualquier lectora nota que la materia de la escritura pertenece sin embargo a estratos geológicos distintos, y a tiempos distantes de su concepción y de su trabajo. Por eso cuando pienso en el paseo de James Hutton en la costa escocesa, el lugar donde la observación de las capas comunicó la presencia de eras geológicas distintas, lo que veo en ese paisaje es en realidad la página de un libro abierto, una página cuya lectura mineral permitió plantear las bases de la geocronología contemporánea. No puede ignorarse que los escenarios geológicos fueron sede de los primeros relatos sobre el origen del universo, y ello no quiere decir otra cosa que piedra y lenguaje se han unido desde tiempos prehistóricos en…